miércoles, 3 de abril de 2013

El comienzo de una imaginación



El comienzo de una imaginación

Alexander Cold despertó al amanecer sobresaltado por una pesadilla. Soñaba que un enorme pájaro negro se estrellaba contra la ventana, con un fragor de vidrios destrozados de introducía en la casa y se dirigía donde su madre. Él, impotente y lleno de miedo se escondió debajo de la cama, en su habitación. Sentá el sudor frío en su espalda, el miedo corriendo por sus venas y el corazón latiendole a cién... Su cerebro no podía procesar bien lo que estaba pasando, solo veía el suelo lleno del cristal roto y sentía como gritaba su madre, pero él no podía hacer nada, solo podía mirar y escuhar. Parecia que estuviera paralizado, no podia hablar, solo sentía el miedo en estado puro, todo era ruido en la habitación negra, hasta que dos ojos rojos, de color de la sangre, que parecían brillar debajo de la luz oculta se asomaron por debajo de las almohadas, eran él y esos ojos paralizantes. De repente ya no se sentía ningún ruido, Alex no sabía cuanto tiempo había pasado, tampoco quería saber donde se había marchado aquel pájaro. De repente los ojos volvieron a aparecer delante de él, un grito que rompió el espeluznante silencio de la más oscura de las noches. Alex había desaparecido.

Al cabo de unas horas, Alex se despertó en un sitio oscuro, parecía como si estuviera en un nido de pájaros gigantes ya que con las manos notaba muchas plumas. Al Amanecer apareció una pequeña luz, Alex se dirigió en él, era un agujero para salir de allí, cuando salió se quedó sin palabras, había ante, el toda su ciudad arrasada. En verdad Alex había tenido un sueño que se ha hecho realidad, la cueva era su casa destrozada. Al ver toda la ciudad destrozada supo que tenía que hacer algo y encontrar a su família.

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